Método Creighton

El Método Creighton es un sistema estandarizado de observación del ciclo femenino que permite conocer, con mucho detalle, cómo funciona la fertilidad de la mujer.
No es solo “anotar días”: es un método médico de registro del moco cervical y otros signos del ciclo, con reglas precisas y un código de colores y símbolos que se aprende junto a un profesional capacitado.
Lo más importante:
Se basa en lo que el cuerpo muestra cada día, no en cálculos aproximados.
Es objetivo y repetible, por eso sus gráficos pueden ser interpretados por médicos formados en naprotecnología.
Ayuda tanto a buscar o espaciar embarazos como a detectar posibles problemas de salud ginecológica y hormonal.

¿Cómo funciona en la práctica?
La mujer (o la pareja) aprende a observar y registrar, día a día:
Aspecto y sensación del moco cervical.
Presencia o ausencia de ciertos signos de fertilidad.
Información relevante del ciclo (dolor, sangrados intermenstruales, etc.).
Todo esto se vuelca en una tarjeta o gráfico Creighton, usando un código estandarizado (símbolos y colores).
Ese registro se convierte en una especie de “electrocardiograma del ciclo”: una imagen muy clara de cómo está funcionando la fertilidad.

¿Por qué es tan importante para la Naprotecnología?

La Naprotecnología se apoya en el Método Creighton porque ese registro detallado del ciclo:
Ayuda a descubrir la causa de la infertilidad o de otros problemas ginecológicos.
Permite decidir qué estudios hacer y en qué momento del ciclo.
Facilita tratamientos más precisos y personalizados.
Es decir, el Método Creighton no es solo una herramienta para “saber cuándo hay más posibilidades de embarazo”, sino una llave de acceso al diagnóstico y al tratamiento médico.

Beneficios del Método Creighton

Mayor conocimiento del propio cuerpo: la mujer aprende a leer sus signos de fertilidad con claridad.
Diagnósticos más precisos: los gráficos orientan al médico para pedir los estudios justos, en el momento adecuado del ciclo.
Acompañamiento personalizado: no se trabaja con “recetas generales”, sino con la historia concreta de cada mujer y cada pareja.
Enfoque respetuoso de la vida y del cuerpo: busca colaborar con la fertilidad, no sustituirla.

¿Qué implica aprenderlo?

Encuentros guiados con una instructora/instructor capacitado.
Material específico para registrar el ciclo día a día.
Acompañamiento mientras la mujer y la pareja se familiarizan con su propio cuerpo y sus ritmos.
Si querés saber cómo se aprende, cuánto dura el proceso y cómo se integra al tratamiento con Naprotecnología,
👉 te invitamos a conocer más en la sección interior o a ponerte en contacto con nosotros.

¿En qué puede ayudar el Método Creighton?

Dificultad para lograr embarazo.
Pérdidas gestacionales recurrentes.
Ciclos muy irregulares o muy dolorosos.
Sangrados fuera de la menstruación o muy abundantes.
Síntomas intensos premenstruales (dolor, cambios de ánimo, migrañas, etc.).
También puede ser útil en parejas que desean conocer mejor su fertilidad, incluso aunque no estén buscando un embarazo en este momento.